5 jul 2012

Gabo

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La soledad de América Latina
[Discurso de aceptación del Premio Nobel 1982 -Texto completo]

Gabriel García Márquez

Antonio Pigafetta, un navegante florentino que acompañó a Magallanes en el primer viaje alrededor del mundo, escribió a su paso por nuestra América meridional una crónica rigurosa que sin embargo parece una aventura de la imaginación. Contó que había visto cerdos con el ombligo en el lomo, y unos pájaros sin patas cuyas hembras empollaban en las espaldas del macho, y otros como alcatraces sin lengua cuyos picos parecían una cuchara. Contó que había visto un engendro animal con cabeza y orejas de mula, cuerpo de camello, patas de ciervo y relincho de caballo. Contó que al primer nativo que encontraron en la Patagonia le pusieron enfrente un espejo, y que aquel gigante enardecido perdió el uso de la razón por el pavor de su propia imagen.
Este libro breve y fascinante, en el cual ya se vislumbran los gérmenes de nuestras novelas de hoy, no es ni mucho menos el testimonios más asombroso de nuestra realidad de aquellos tiempos. Los Cronistas de Indias nos legaron otros incontables. Eldorado, nuestro país ilusorio tan codiciado, figuró en mapas numerosos durante largos años, cambiando de lugar y de forma según la fantasía de los cartógrafos. En busca de la fuente de la Eterna Juventud, el mítico Alvar Núñez Cabeza de Vaca exploró durante ocho años el norte de México, en una expedición venática cuyos miembros se comieron unos a otros y sólo llegaron cinco de los 600 que la emprendieron. Uno de los tantos misterios que nunca fueron descifrados, es el de las once mil mulas cargadas con cien libras de oro cada una, que un día salieron del Cuzco para pagar el rescate de Atahualpa y nunca llegaron a su destino. Más tarde, durante la colonia, se vendían en Cartagena de Indias unas gallinas criadas en tierras de aluvión, en cuyas mollejas se encontraban piedrecitas de oro. Este delirio áureo de nuestros fundadores nos persiguió hasta hace poco tiempo. Apenas en el siglo pasado la misión alemana de estudiar la construcción de un ferrocarril interoceánico en el istmo de Panamá, concluyó que el proyecto era viable con la condición de que los rieles no se hicieran de hierro, que era un metal escaso en la región, sino que se hicieran de oro.
La independencia del dominio español no nos puso a salvo de la demencia. El general Antonio López de Santana, que fue tres veces dictador de México, hizo enterrar con funerales magníficos la pierna derecha que había perdido en la llamada Guerra de los Pasteles. El general García Moreno gobernó al Ecuador durante 16 años como un monarca absoluto, y su cadáver fue velado con su uniforme de gala y su coraza de condecoraciones sentado en la silla presidencial. El general Maximiliano Hernández Martínez, el déspota teósofo de El Salvador que hizo exterminar en una matanza bárbara a 30 mil campesinos, había inventado un péndulo para averiguar si los alimentos estaban envenenados, e hizo cubrir con papel rojo el alumbrado público para combatir una epidemia de escarlatina. El monumento al general Francisco Morazán, erigido en la plaza mayor de Tegucigalpa, es en realidad una estatua del mariscal Ney comprada en París en un depósito de esculturas usadas.
Hace once años, uno de los poetas insignes de nuestro tiempo, el chileno Pablo Neruda, iluminó este ámbito con su palabra. En las buenas conciencias de Europa, y a veces también en las malas, han irrumpido desde entonces con más ímpetus que nunca las noticias fantasmales de la América Latina, esa patria inmensa de hombres alucinados y mujeres históricas, cuya terquedad sin fin se confunde con la leyenda. No hemos tenido un instante de sosiego. Un presidente prometeico atrincherado en su palacio en llamas murió peleando solo contra todo un ejército, y dos desastres aéreos sospechosos y nunca esclarecidos segaron la vida de otro de corazón generoso, y la de un militar demócrata que había restaurado la dignidad de su pueblo. En este lapso ha habido 5 guerras y 17 golpes de estado, y surgió un dictador luciferino que en el nombre de Dios lleva a cabo el primer etnocidio de América Latina en nuestro tiempo. Mientras tanto 20 millones de niños latinoamericanos morían antes de cumplir dos años, que son más de cuantos han nacido en Europa occidental desde 1970. Los desaparecidos por motivos de la represión son casi los 120 mil, que es como si hoy no se supiera dónde están todos los habitantes de la ciudad de Upsala. Numerosas mujeres arrestadas encintas dieron a luz en cárceles argentinas, pero aún se ignora el paradero y la identidad de sus hijos, que fueron dados en adopción clandestina o internados en orfanatos por las autoridades militares. Por no querer que las cosas siguieran así han muerto cerca de 200 mil mujeres y hombres en todo el continente, y más de 100 mil perecieron en tres pequeños y voluntariosos países de la América Central, Nicaragua, El Salvador y Guatemala. Si esto fuera en los Estados Unidos, la cifra proporcional sería de un millón 600 mil muertes violentas en cuatro años.
De Chile, país de tradiciones hospitalarias, ha huido un millón de personas: el 10 por ciento de su población. El Uruguay, una nación minúscula de dos y medio millones de habitantes que se consideraba como el país más civilizado del continente, ha perdido en el destierro a uno de cada cinco ciudadanos. La guerra civil en El Salvador ha causado desde 1979 casi un refugiado cada 20 minutos. El país que se pudiera hacer con todos los exiliados y emigrados forzosos de América latina, tendría una población más numerosa que Noruega.
Me atrevo a pensar que es esta realidad descomunal, y no sólo su expresión literaria, la que este año ha merecido la atención de la Academia Sueca de la Letras. Una realidad que no es la del papel, sino que vive con nosotros y determina cada instante de nuestras incontables muertes cotidianas, y que sustenta un manantial de creación insaciable, pleno de desdicha y de belleza, del cual éste colombiano errante y nostálgico no es más que una cifra más señalada por la suerte. Poetas y mendigos, músicos y profetas, guerreros y malandrines, todas las criaturas de aquella realidad desaforada hemos tenido que pedirle muy poco a la imaginación, porque el desafío mayor para nosotros ha sido la insuficiencia de los recursos convencionales para hacer creíble nuestra vida. Este es, amigos, el nudo de nuestra soledad.
Pues si estas dificultades nos entorpecen a nosotros, que somos de su esencia, no es difícil entender que los talentos racionales de este lado del mundo, extasiados en la contemplación de sus propias culturas, se hayan quedado sin un método válido para interpretarnos. Es comprensible que insistan en medirnos con la misma vara con que se miden a sí mismos, sin recordar que los estragos de la vida no son iguales para todos, y que la búsqueda de la identidad propia es tan ardua y sangrienta para nosotros como lo fue para ellos. La interpretación de nuestra realidad con esquemas ajenos sólo contribuye a hacernos cada vez más desconocidos, cada vez menos libres, cada vez más solitarios. Tal vez la Europa venerable sería más comprensiva si tratara de vernos en su propio pasado. Si recordara que Londres necesitó 300 años para construir su primera muralla y otros 300 para tener un obispo, que Roma se debatió en las tinieblas de incertidumbre durante 20 siglos antes de que un rey etrusco la implantara en la historia, y que aún en el siglo XVI los pacíficos suizos de hoy, que nos deleitan con sus quesos mansos y sus relojes impávidos, ensangrentaron a Europa con soldados de fortuna. Aún en el apogeo del Renacimiento, 12 mil lansquenetes a sueldo de los ejércitos imperiales saquearon y devastaron a Roma, y pasaron a cuchillo a ocho mil de sus habitantes.
No pretendo encarnar las ilusiones de Tonio Kröger, cuyos sueños de unión entre un norte casto y un sur apasionado exaltaba Thomas Mann hace 53 años en este lugar. Pero creo que los europeos de espíritu clarificador, los que luchan también aquí por una patria grande más humana y más justa, podrían ayudarnos mejor si revisaran a fondo su manera de vernos. La solidaridad con nuestros sueños no nos haría sentir menos solos, mientras no se concrete con actos de respaldo legítimo a los pueblos que asuman la ilusión de tener una vida propia en el reparto del mundo.
América Latina no quiere ni tiene por qué ser un alfil sin albedrío, ni tiene nada de quimérico que sus designios de independencia y originalidad se conviertan en una aspiración occidental.
No obstante, los progresos de la navegación que han reducido tantas distancias entre nuestras Américas y Europa, parecen haber aumentado en cambio nuestra distancia cultural. ¿Por qué la originalidad que se nos admite sin reservas en la literatura se nos niega con toda clase de suspicacias en nuestras tentativas tan difíciles de cambio social? ¿Por qué pensar que la justicia social que los europeos de avanzada tratan de imponer en sus países no puede ser también un objetivo latinoamericano con métodos distintos en condiciones diferentes? No: la violencia y el dolor desmesurados de nuestra historia son el resultado de injusticias seculares y amarguras sin cuento, y no una confabulación urdida a 3 mil leguas de nuestra casa. Pero muchos dirigentes y pensadores europeos lo han creído, con el infantilismo de los abuelos que olvidaron las locuras fructíferas de su juventud, como si no fuera posible otro destino que vivir a merced de los dos grandes dueños del mundo. Este es, amigos, el tamaño de nuestra soledad.
Sin embargo, frente a la opresión, el saqueo y el abandono, nuestra respuesta es la vida. Ni los diluvios ni las pestes, ni las hambrunas ni los cataclismos, ni siquiera las guerras eternas a través de los siglos y los siglos han conseguido reducir la ventaja tenaz de la vida sobre la muerte. Una ventaja que aumenta y se acelera: cada año hay 74 millones más de nacimientos que de defunciones, una cantidad de vivos nuevos como para aumentar siete veces cada año la población de Nueva York. La mayoría de ellos nacen en los países con menos recursos, y entre éstos, por supuesto, los de América Latina. En cambio, los países más prósperos han logrado acumular suficiente poder de destrucción como para aniquilar cien veces no sólo a todos los seres humanos que han existido hasta hoy, sino la totalidad de los seres vivos que han pasado por este planeta de infortunios.
Un día como el de hoy, mi maestro William Faullkner dijo en este lugar: "Me niego a admitir el fin del hombre". No me sentiría digno de ocupar este sitio que fue suyo si no tuviera la conciencia plena de que por primera vez desde los orígenes de la humanidad, el desastre colosal que él se negaba a admitir hace 32 años es ahora nada más que una simple posibilidad científica. Ante esta realidad sobrecogedora que a través de todo el tiempo humano debió de parecer una utopía, los inventores de fábulas que todo lo creemos, nos sentimos con el derecho de creer que todavía no es demasiado tarde para emprender la creación de la utopía contraria. Una nueva y arrasadora utopía de la vida, donde nadie pueda decidir por otros hasta la forma de morir, donde de veras sea cierto el amor y sea posible la felicidad, y donde las estirpes condenadas a cien años de soledad tengan por fin y para siempre una segunda oportunidad sobre la tierra.
Agradezco a la Academia de Letras de Suecia el que me haya distinguido con un premio que me coloca junto a muchos de quienes orientaron y enriquecieron mis años de lector y de cotidiano celebrante de ese delirio sin apelación que es el oficio de escribir. Sus nombres y sus obras se me presentan hoy como sombras tutelares, pero también como el compromiso, a menudo agobiante, que se adquiere con este honor. Un duro honor que en ellos me pareció de simple justicia, pero que en mí entiendo como una más de esas lecciones con las que suele sorprendernos el destino, y que hacen más evidente nuestra condición de juguetes de un azar indescifrable, cuya única y desoladora recompensa, suelen ser, la mayoría de las veces, la incomprensión y el olvido.
Es por ello apenas natural que me interrogara, allá en ese trasfondo secreto en donde solemos trasegar con las verdades más esenciales que conforman nuestra identidad, cuál ha sido el sustento constante de mi obra, qué pudo haber llamado la atención de una manera tan comprometedora a este tribunal de árbitros tan severos. Confieso sin falsas modestias que no me ha sido fácil encontrar la razón, pero quiero creer que ha sido la misma que yo hubiera deseado. Quiero creer, amigos, que este es, una vez más, un homenaje que se rinde a la poesía. A la poesía por cuya virtud el inventario abrumador de las naves que numeró en su Iliada el viejo Homero está visitado por un viento que las empuja a navegar con su presteza intemporal y alucinada. La poesía que sostiene, en el delgado andamiaje de los tercetos del Dante, toda la fábrica densa y colosal de la Edad Media. La poesía que con tan milagrosa totalidad rescata a nuestra América en las Alturas de Machu Pichu de Pablo Neruda el grande, el más grande, y donde destilan su tristeza milenaria nuestros mejores sueños sin salida. La poesía, en fin, esa energía secreta de la vida cotidiana, que cuece los garbanzos en la cocina, y contagia el amor y repite las imágenes en los espejos.
En cada línea que escribo trato siempre, con mayor o menor fortuna, de invocar los espíritus esquivos de la poesía, y trato de dejar en cada palabra el testimonio de mi devoción por sus virtudes de adivinación, y por su permanente victoria contra los sordos poderes de la muerte. El premio que acabo de recibir lo entiendo, con toda humildad, como la consoladora revelación de que mi intento no ha sido en vano. Es por eso que invito a todos ustedes a brindar por lo que un gran poeta de nuestras Américas, Luis Cardoza y Aragón, ha definido como la única prueba concreta de la existencia del hombre: la poesía. Muchas gracias.
FIN

3 jul 2012

Languages... What Do You Say?

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26 jun 2012

25th Hour

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The 25th Hour
written by David Benioff, from his novel


(Monty walks into the bathroom. He looks in the mirror. In the bottom corner, someone's written Fuck You!)
Monty: Yeah, fuck you, too.
Monty's Reflection: Fuck me? Fuck you! Fuck you and this whole city and everyone in it.
Fuck the panhandlers, grubbing for money, and smiling at me behind my back.
Fuck squeegee men dirtying up the clean windshield of my car. Get a fucking job!
Fuck the Sikhs and the Pakistanis bombing down the avenues in decrepit cabs, curry steaming out their pores and stinking up my day. Terrorists in fucking training. Slow the fuck down!
Fuck the Chelsea boys with their waxed chests and pumped up biceps. Going down on each other in my parks and on my piers, jingling their dicks on my Channel 35.
Fuck the Korean grocers with their pyramids of overpriced fruit and their tulips and roses wrapped in plastic. Ten years in the country, still no speaky English?
Fuck the Russians in Brighton Beach. Mobster thugs sitting in cafés, sipping tea in little glasses, sugar cubes between their teeth. Wheelin' and dealin' and schemin'. Go back where you fucking came from!
Fuck the black-hatted Chassidim, strolling up and down 47th street in their dirty gabardine with their dandruff. Selling South African apartheid diamonds!
Fuck the Wall Street brokers. Self-styled masters of the universe. Michael Douglas, Gordon Gecko wannabe mother fuckers, figuring out new ways to rob hard working people blind. Send those Enron assholes to jail for fucking life! You think Bush and Cheney didn't know about that shit? Give me a fucking break! Tyco! Imclone! Adelphia! Worldcom!
Fuck the Puerto Ricans. 20 to a car, swelling up the welfare rolls, worst fuckin' parade in the city. And don't even get me started on the Dom-in-i-cans, because they make the Puerto Ricans look good.
Fuck the Bensonhurst Italians with their pomaded hair, their nylon warm-up suits, and their St. Anthony medallions. Swinging their, Jason Giambi, Louisville slugger, baseball bats, trying to audition for the Sopranos.
Fuck the Upper East Side wives with their Hermés scarves and their fifty-dollar Balducci artichokes. Overfed faces getting pulled and lifted and stretched, all taut and shiny. You're not fooling anybody, sweetheart!
Fuck the uptown brothers. They never pass the ball, they don't want to play defense, they take fives steps on every lay-up to the hoop. And then they want to turn around and blame everything on the white man. Slavery ended one hundred and thirty seven years ago. Move the fuck on!
Fuck the corrupt cops with their anus violating plungers and their 41 shots, standing behind a blue wall of silence. You betray our trust!
Fuck the priests who put their hands down some innocent child's pants. Fuck the church that protects them, delivering us into evil. And while you're at it, fuck JC! He got off easy! A day on the cross, a weekend in hell, and all the hallelujahs of the legioned angels for eternity! Try seven years in fuckin Otisville, Jay!
Fuck Osama bin Laden, al-Qaeda, and backward-ass, cave-dwelling, fundamentalist assholes everywhere. On the names of innocent thousands murdered, I pray you spend the rest of eternity with your seventy-two whores roasting in a jet-fueled fire in hell. You towel headed camel jockeys can kiss my royal, Irish ass!
Fuck Jacob Elinski, whining malcontent.
Fuck Francis Xavier Slaughtery, my best friend, judging me while he stares at my girlfriend's ass.
Fuck Naturel Rivera. I gave her my trust and she stabbed me in the back. Sold me up the river. Fucking bitch.
Fuck my father with his endless grief, standing behind that bar. Sipping on club soda, selling whiskey to firemen and cheering the Bronx Bombers.
Fuck this whole city and everyone in it. From the row houses of Astoria to the penthouses on Park Avenue. From the projects in the Bronx to the lofts in Soho. From the tenements in Alphabet City to the brownstones in Park slope to the split levels in Staten Island. Let an earthquake crumble it. Let the fires rage. Let it burn to fuckin ash then let the waters rise and submerge this whole, rat-infested place.
Monty: No. No, fuck you, Montgomery Brogan. You had it all and then you threw it away, you dumb fuck!
(He takes a breath and tries to rub away the words.)

23 jun 2012

La Envidia Igualitaria

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LA ENVIDIA IGUALITARIA
Mariano Rajoy Brey
Presidente de la Diputación de Pontevedra
Hace algunos meses “FARO DE VIGO” tuvo la gentiliza de acceder a la publicación de un artículo en el que comentábamos un libro a nuestro juicio apasionante. “”La desigualdad humana” de Luís Moure-Mariño. Hoy pretendemos descubrir otro libro no menos magistral que analiza con profusión de detalles y argumentos aquella afirmación y el consiguiente problema de la igualdad-desigualdad humana, pero que añade a este estudio el de otro tema no menos importante e íntimamente unido al primero, cual es el de la envidia, uno de los más graves y perniciosos de los pecados capitales. El libro lleva por título “La envidia igualitaria”. Su autor Gonzalo Fernández de la Mora. De entre sus pocas más de doscientas páginas, cuya lectura recomendamos a todos aquellos que quieran ampliar sus conocimientos sobre el hombre, destacaremos tres aspectos concretos y por encima de todo un mensaje general.
La primera parte de “La envidia igualitaria” tiene como objetivo básico, ampliamente logrado por cierto, el recopilar los escritos históricos sobre la envida. En ella se sintetizan los diversos estudios y opiniones que a lo largo de los tiempos ha provocado el pecado de la envidia. Desde los griegos hasta los contemporáneos pasando por los latinos, Sagrada Escritura, la patriótica, los medievales, los renacentistas, barrocos y modernos, todos los grandes pensadores han denunciado la malignidad de ese sentimiento.
En el segundo apartado del libro, Gonzalo Fernández de la Mora analiza de manera exhaustiva y profunda el problema de la envida –a la que define como “malestar que se siente ante una felicidad ajena, deseada, inalcanzable e inasimilable”-, de su utilización política (vaguedades como “la eliminación de las desigualdades excesivas”, “supresión de privilegios”, “redistribución”, “que paguen los que tienen más…” son utilizadas frecuentemente por los demagogos para así conseguirsus objetivos políticos), las defensas ante la misma (la huida, la simulación y la cortesía son medios de que tiene que valerse el “envidiado” para evitar el provocar el sentimiento), y la manera de superarla que es la autoperfección y la emulación.
Por último, el autor dedica unas brillantes páginas a demostrar el error en que incurren quienes a veces conscientemente y utilizando el sentimiento de la envida y otras sin valorar el alcance de sus aseveraciones, sostienen la opinión de que todos los hombres son iguales y en consecuencia tratan de suprimir las desigualdades: El hombre es desigual biológicamente, nadie duda hoy que se heredan los caracteres físicos como la estatura, color de la piel… y también el cociente intelectual. La igualdad biológica no es pues posible. Pero tampoco lo es la igualdad social: no es posible la igualdad del poder político (“no hay sociedad sin jerarquía”), tampoco la de la autoridad (¿sería posible equiparar la autoridad de todos los miembros de un mismo gremio, por ejemplo, de todos los pintores o los cirujanos?), o la de la actividad (es difícil imaginar un ejército en el que todos fueran generales; o una universidad en la que todos fueran rectores), o la del premio, o la de oportunidades (las circunstancias, temporales, geográficas y familiares colocan inevitablemente a los individuos en situaciones más o menos favorables, nadie tiene la misma oportunidad mental, ni histórica, ni nacional: no es igual nacer en EE.UU. que en U.R.S.); ni siquiera la económica: “allí donde se ha implantado una cierta igualdad pecuniaria –mediante la nacionalización de los medios de producción, la abolición de la herencia, la supresión de las rentas del capital y la equiparación de casi todos los salarios- se han radicalizado las inevitables desigualdades de poder, creadores de desigualdades económicas quizá no monetarias, pero espectaculares. Aunque la cuenta corriente de Stalin no fuera superior a la del más mísero music, nadie podría afirmar la igualdad económica de ambos. Para imponer tal igualdad habría que eliminar el poder político, lo que es imposible”.
Pero si importantes son todas y cada una de estas ideas, individualmente consideradas, a todas ellas trasciende el mensaje, o la pretensión final del autor sobre la que entiendo todos los ciudadanos y particularmente los que asumen mayores responsabilidades en la sociedad, debemos reflexionar. Demostrada de forma indiscutible que la naturaleza, que es jerárquica, engendra a todos los hombres desiguales, no tratemos de explotar la envidia y el resentimiento para asentar sobre tan negativas pulsiones la dictadura igualitaria. La experiencia ha demostrado d de modo irrefragable que la gestión estatal es menos eficaz que la privada. ¿Qué sentido tienen pues las nacionalizaciones? Principalmente el de desposeer –vid. RUMASA-, o sea, el de satisfacer la envidia igualitaria. También es un hecho que la inversión particular es mucho más rentable no subsidiaria. Entonces ¿Por qué se insiste en incrementar la participación estatal en la economía? En gran medida, para despersonalizar la propiedad, o sea, para satisfacer la envidia igualitaria. Es evidente que la mayor parte del gasto público no crea capital social, sino que se destina al consumo. ¿Por qué, entonces, arrebatar con una fiscalidad creciente a la inversión privada fracciones cada vez mayores de sus ahorros? También para que no haya ricos para satisfacer la envidia igualitaria. Lo justo es cada ciudadano tribute en proporción a sus rentas. Esto supuesto, ¿por qué, mediante la imposición progresiva, se hace pagar a unos hasta un porcentaje diez veces superior al de otros por la misma cantidad de ingresos? Para penalizar la superior capacidad, o sea, para satisfacer la envidia igualitaria. Lo equitativo es que las remuneraciones sean proporcionales a los rendimientos. En tal caso ¿por qué se insiste en aproximar los salarios? Para que nadie gane más que otro y, de este modo, satisfacer la envidia igualitaria. El supremo incentivo para estimular la productividad son las primas de producción. ¿Por qué, entonces, se exige que los incrementos salariales sean lineales? Para castigar al más laborioso y preparado, con lo que se satisface la envidia igualitaria. Y así sucesivamente. Juan Ramón Jiménez lo denunció en su verso famoso “Lo quería matar porque era distinto”; y el poeta romántico Young dio en la diana cuando afirmó “todos nacemos originales y casi todos morimos copias”. Al revés de lo que propugnaban Rousseau y Marx la gran tarea del humanismo moderno es lograr que la persona sea libre por ella misma y que el Estado no la obligue a ser un plagio. Y no es bueno cultivar el odio sino el respeto al mejor, no el rebajamiento de los superiores, sino la autorrealización propia. La igualdad implica siempre despotismo y la desigualdad es el fruto de la libertad. La aprobación por nuestras Cortes Generales de algunas leyes como la última de la Función Pública constituye un claro ejemplo de igualdad impuesta pues pretende equiparar a quien por capacidad, trabajo y méritos son claramente desiguales y sólo va a servir para satisfacer ese gran mal que constituye la envidia igualitaria. Frente a ella sólo es posible la emulación jerárquica: hagamos caso de la sentencia de Saint-Exupery “Si difiero de ti, en lugar de lesionarte te aumento”.
FARO DE VIGO, 24 de julio de 1984

22 jun 2012

Élection Présidentielle France'12

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Ça ne fait pas longtemps depuis que François Hollande a été élu président de la France, ici je partage le discours du gagnant et aussi du perdant juste après avoir connu les résultats, c'est très interessant!





20 jun 2012

Summer Practice (Online)

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Llega el verano y se dispone de más tiempo para poder estar delante del ordenador o utilizar dispositivos móviles y aprovechar los recursos que Internet ofrece para aprender inglés a través de diferentes webs. Aunque son diversas las posibilidades, cabe destacar, por ejemplo, BBC Learning English website, que es una de las más completas, pudiendo encontrar desde gramática, pronunciación o vocabulario. También cabe la posibilidad de hacer tests y de realizar cursos de seis minutos en el que se escuchan grabaciones de audio que duran ese tiempo y que están disponibles en varios formatos como MP3 o PDF, entre otras opciones disponibles.  

Otra opción es Go4English.com, la web del British Council, en la que hay disponibles numerosos test, aparte de contar con otros recursos como canciones o juegos para aprender de una forma más lúdica, que se pueden  hacer mientras se toma un buen helado o un refresco. 

Otra de las más completas y populares es Busuu a través de la que se pueden aprender diferentes idiomas. En esta web hay diferentes recursos listos para ser utilizados como cursos en los que hay ejercicios de escritura o para aprender vocabulario. También se puede trabajar la comprensión escrita y practicar la escritura del idioma a través del chat y de la red social que se ha creado en la que tan sólo hay que inscribirse para poder hablar con nativos, que además pueden hacer correcciones a las frases que se escriban, lo que es de gran ayuda para aprender y mejorar.

Interesantes son los cursos de Livemocha, que cuenta con más de 13 millones de usuarios registrados. A través de ella se ofrecen diferentes acciones formativas y se trabaja sobre todo en la comunicación, ya que cuenta con un chat y también hay red social e la que se pueden contar, por ejemplo, cómo están siendo las vacaciones. Además, los ejercicios que se hacen son enviados para su corrección. Cursos igualmente hay disponibles en Sh erton English, web en la que cabe la posibilidad de hacer, por ejemplo, un curso gratis para aprender el idioma en 52 semanas.

Para quienes busquen ampliar vocabulario otra opción es VocabSushi. En esta web se aprenden palabras, apoyándose en ejemplos de contextos reales y que se han extraído de noticias diarias. Además, se pueden leer ejemplos, escuchar a hablantes y realizar test para comprobar si se ha aprendido o no y si hay que seguir insistiendo en el aprendizaje. Sin duda una buena web para este verano para ir buscando palabras habituales, por ejemplo, de las vacaciones para aprender su uso en inglés.   

Y si lo que se necesita sobre todo es mejorar la parte oral del idioma, hay webs específicas. Entre ellas se halla Elllo. Una página en la que se puede escuchar a muchas personas hablando sobre diferentes temas como viajes o juegos. Una escucha que se puede apoyar, en el caso de no comprender bien el listening o no tener suficiente nivel, con las transcripciones de las conversaciones que se escuchan. La web dispone de otros recursos muy divertidos como la posibilidad de escuchar canciones en inglés.

Por el contrario, si se precisa mejorar la escritura, una buena opción para practicar desde cualquier lugar bajo el sol puede ser la web Lang-8 en la que hay hablantes de 180 países lo que permite contactar con nativos que son los que corrigen el texto que se escribe, pudiendo conocer las diferencias que puede existir entre el inglés del Reino Unido, el de Australia o el de Estados Unidos, entre otros, lo que es muy útil a la hora de viajar a estos países en el verano. Además, si uno quiere puede ayudar a que se aprenda a escribir en español.  

Pero si se es principiante, no hay que apurarse. Porque también hay recursos específicos como por ejemplo la web Fun Easy English cuyo contenido es muy básico, aunque completo para ese nivel ya que se dispone de gramática, pronunciación, escritura, tests e, incluso, argots. En este caso, los recursos son principalmente vídeos de los que se ofrece la transcripción como apoyo al aprendizaje.

Y si por el contrario se están preparando exámenes oficiales de inglés, el verano es un buen momento para hacer hincapié y reforzar los conocimientos con otras webs que pueden ayudar y entre las que se hallan Learn English Free Online, que está más concebida para EFL/ESL, y Exam English para exámenes como TOEFL, CPE, KET y ESL/EFL, entre otros. En ambas páginas hay gramática, audios, vocabulario, test o pruebas de escritura.

La fiebre de las aplicaciones llega a los idiomas
El auge de las aplicaciones para los smartphones y dispositivos móviles ha generado que se hayan lanzado numerosas apps para aprender inglés, algunas de las cuales son gratuitas. La ventaja es que con este auge las hay para todo tipo de móviles, siempre y cuando puedan conectarse a Internet. Las aplicaciones, al igual que otros recursos tecnológicos, pueden ser utilizadas en cualquier lugar o momento que se tenga durante las vacaciones, además de servir de apoyo a los cursos o viajes que se realicen. 

Dentro de las disponibles para sistemas Android figura, por ejemplo, Liste ning, en la que se puede aprender inglés oyendo y leyendo páginas web que están en ese idioma como la del New York Times. Pero además se dispone de otros recursos como frases hechas que se emplean en la vida cotidiana o un traductor para aprender a manejarse en situaciones comunes. Unos recursos muy útiles para ser consultados en cualquier momento que se necesite durante el viaje al país anglosajón.

Otra aplicación gratuita es la de Lecció n Vídeos que facilita el acceso a lecciones en vídeo que son impartidas por profesores nativos. La ventaja de esta app es que los contenidos se actualizan cada semana y hay material específico para trabajar la pronunciación, gramática o vocabulario.

Igualmente para Android está la app Vo xy, también gratuita, que se caracteriza por tratar de enseñar inglés a través de situaciones totalmente cotidianas y de forma práctica para que el estudiante pueda aprender a desenvolverse en la vida diaria.

Y gratis se puede descargar Wli ngua, que dispone de más de 2.500 palabras de vocabulario y diferentes tipos de ejercicios, aparte de contar con locuciones en inglés británico e inglés americano. 

Aplicaciones igualmente hay disponibles para dispositivos iOs. Entre ellas figura Inglés Interactivo, que se actualiza cada mes y que ofrece tres niveles diferentes de aprendizaje, contando con la posibilidad de hacer también ejercicios.

Otra app muy entretenida, aunque está concebida para niños, es Lin gu Pingu, para aprender inglés mediante imágenes y sonidos. No obstante, puede ser de utilidad para adultos que estén empezando a aprender inglés.

Y, para el inglés de negocios, está la app Ingles de Negocios que está diseñada para todos aquellos que necesiten mejorar el nivel de inglés en este campo, aprendiendo lenguaje y frases específicas para negociar, hablar por teléfono o acudir a una entrevista de trabajo, entre otras posibilidades.

Para dispositivos iOs existen otras aplicaciones aunque ya tienen algún coste de entre uno o dos euros como, por ejemplo, Conv ersation English que es idónea para quienes tengan un nivel intermedio de inglés; En glish Grammar in Use, que ha sido creada por Cambridge University Press para practicar gramática; English at work para aprender inglés de negocios o para entrevistas o Use ful English Phrases con expresiones habituales.

Además, hay otras aplicaciones que están disponibles para Android e iOs como es el caso de eB BiBooks, que ha sido creada por la editorial bilingüe Cuento a2Lenguas y que permite aprender inglés a través de la literatura con relatos cortos de autores contemporáneos.

Un conjunto de recursos con los que no hay excusas para pasar un verano muy divertido y aprendiendo inglés forma más práctica y, sobre todo, lúdica.

Otros recursos online y redes sociales específicas

Además de las webs, Internet ofrece muchos más recursos que pueden utilizarse en el ordenador o bien en smartphones o dispositivos móviles para aprender inglés mientras, por ejemplo, se va por la calle caminando o bien en el autobús, entre otras opciones, se está tumbado tomando el sol en la piscina o en la playa o se está disfrutando tranquilamente de un refresco o cocktail en el chiringuito. 

Dentro de los recursos de Internet, los vídeos son una buena opción. Y por supuesto vídeos gratis se pueden encontrar en YouTube con tan sólo introducir el criterio de búsqueda ‘aprender inglés’ o bien accediendo directamente a algunos canales de inglés de este portal. Entre los más visitados se hallan, por ejemplo, EF podEnglish que está especialmente indicado para principiantes o English with Jennifer con lecciones para todos los niveles en las que se pone especial énfasis en el vocabulario, mostrándose incluso jerga de la calle, o gramática.

Otros canales también interesantes son engVid.com con más de 150 lecciones en vídeo, Hugosite.com con más de 300 vídeos que pueden verse en Youtube o en su web o Mister Duncan In England con 50 vídeos en los que figuran aspectos para mejorar el nivel de inglés, sobre todo, haciendo hincapié en la pronunciación y en la fonética.

La modalidad del videocast es otra alternativa muy refrescante. En concreto, Better at  English ofrece videocast en los que en pocos minutos se puede aprender inglés para abordar situaciones concretas como, por ejemplo, decir la hora. Es un aprendizaje muy útil para por ejemplo si se está de vacaciones en el extranjero y no se sabe cómo decir algo concreto. Además, la ventaja es que en muchos temas se explican las diferencias existentes entre cómo se diría en el Reino Unido y cómo se pronunciará en Estados Unidos. Una información que es muy útil para los más viajeros.

Igualmente los podcast son una buena opción. Entre los mejores se hallan, por ejemplo, los de English Around You en los que hay disponibles podcast de la BBC o para aprender el inglés real que se habla en la calle, lo que es muy ventajoso si se va a visitar un país anglosajón este verano. No obstante, los podcast, al igual que los videocast se pueden encontrar en la mayoría de los medios de comunicación que son en inglés como la BBC, la cadena por excelencia para aprender bien este idioma.

Otros podcast son, por ejemplo, los de Business English Pod para el inglés comercial y de negocios para quienes necesiten profundizar en esta parte del idioma durante el verano para aprovecharla ya con la vuelta a la actividad diaria; Tu inglés!, que está especialmente concebido para hispanohablantes; English Meeting en el que los podcast abordan temas de actualidad o Inglés Total, que es uno de los más utilizados y que dispone de recursos para diferentes niveles.

Pero además otra buena opción para aprender inglés son los juegos o videojuegos. Lejos de los convencionales de las marcas comerciales en los que hay que gastarse unos cuentos euros, a no ser que se puedan alquilar en centros de videojuegos a un menor precio, Internet ofrece diferentes posibilidades para poder jugar sin tener que gastarse un euro. Desde videojuegos online, en los que se puede jugar en diversos idiomas, teniendo que elegir el inglés, o juegos en su concepto un poco  más tradicional, pero en versión online.

Por ejemplo, juegos de palabras están disponibles a través de la web WordGames. Unos juegos, que aunque están pensados más para niños, pueden ser un buen punto de partida para las personas que están empezando a aprender inglés e, incluso, para hacer algún repaso en el caso de los más avanzados –hay diferentes niveles- porque las instrucciones para jugar se ofrecen en la lengua de Shakespeare, idioma en el que se desarrolla todo el juego.

Otra buena opción para aprender jugando es Saber Inglés que tiene sopas de letras o el típico juego del ahorcado, entre otros, que se mezclan con los más nuevos para emparejar palabras o de memoria, o los juegos para aprender partes del cuerpo como los de Colegio de Astudillo, con los que se puede pasar un rato muy divertido con los amigos en la piscina después de un buen chapuzón.

Juegos también hay en las redes sociales que ofrecen interesantes oportunidades. Por ejemplo, Facebook, red social en la que se puede contactar con personas de otros países para hablar por el chat o intercambiar mensajes en inglés, cambiar el perfil a ese idioma y acceder a diferentes aplicaciones o a juegos como, por ejemplo, el denominado ‘Academy Island’, que ha sido desarrollado por Cambridge ESOL.

Y, además de las redes sociales que se incluyen en las webs de Livemocha o Busuu, hay otras como English Pod, en la que personas de todo el mundo colaboran para mejorar el nivel de inglés; Italki en la que hay incluso profesores de idiomas, o Babbel en la que hay alrededor de 90 paquetes de vocabulario sobre temas diversos, aparte de escribir sobre 30 temas diferentes, entre otras opciones que presenta.

15 jun 2012

Avant La Haine

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Avant La Haine (Romain Duris & Joanna Preiss)

Lui :
Sais-tu ma belle que les amours
Les plus brillantes ternissent
Le sale soleil du jour le jour
Les soumet au suplice

J'ai une idée inattaquable
Pour éviter l'insupportable

Avant la haine, avant les coups
De sifflet ou de fouet
Avant la peine et le dégout
Brisons-là s'il te plait
Elle :
Mais je t'embrasse et ça passe
Tu vois bien
On s'débarrasse pas de moi comme ça

Tu croyais pouvoir t'en sortir,
En me quittant sur l'air
Du grand amour qui doit mourir
Mais vois-tu je préfère
Les tempêtes de l'inéluctable
A ta petite idée minable
Avant la haine, avant les coups
De sifflet ou de fouet
Avant la peine et le dégout
Brisons-là dis-tu


Lui :
Mais tu m'embrasses et ça passe
Je vois bien
On s'débarrasse pas de toi comme ça


Lui :
Je pourrais t'éviter le pire

Elle :
Mais le meilleur est à venir
Ensemble :
Avant la haine, avant les coups
De sifflet ou de fouet
Avant la peine et le dégout